Redacción / Inversión Turística
En víspera de su apertura, Four Seasons Resort and Residences Puerto Rico ha abierto su sistema de reservaciones para estancias a partir del 20 de noviembre de 2025.
“A medida que ampliamos nuestra excepcional colección de resorts en el Caribe, Puerto Rico ha sido desde hace mucho tiempo un destino de gran interés para Four Seasons”, comentó Antoine Chahwan, Presidente de Operaciones Hoteleras de América.
“En asociación con Paulson Puerto Rico, nos enorgullece presentar nuestro servicio distintivo y nuestro enfoque atemporal del lujo en esta isla extraordinaria, creando experiencias para huéspedes y residentes que reflejen la belleza y vitalidad de Puerto Rico”.
Ubicado a lo largo de 3.2 kilómetros de playa en la costa noreste de Puerto Rico, el resort se encuentra a solo 30 minutos de San Juan y de su aeropuerto internacional, con conexiones directas a decenas de destinos alrededor del mundo. Situado dentro de la exclusiva comunidad de Bahía Beach, se extiende sobre su propia reserva natural privada de 195 hectáreas, rodeada por otros dos santuarios protegidos.
Estamos emocionados de ampliar nuestro portafolio de hoteles Four Seasons en el Caribe, ofreciendo a nuestros huéspedes un resort de playa de lujo en Puerto Rico, ubicado en un impresionante entorno natural”, afirmó Pablo Molinari, director general.
“Los viajeros que ya conocen este rincón paradisíaco disfrutarán de una cálida bienvenida y podrán descubrir nuestras nuevas instalaciones. Esperamos poder ofrecer a una nueva generación de turistas la oportunidad de descubrir la belleza de Puerto Rico”, agregó.
Four Seasons también presentará una serie de experiencias exclusivas, que incluyen recorridos en canoa por la cercana Reserva Natural Río Espíritu Santo y la exploración de senderos, cascadas y tirolesas en El Yunque, el único bosque tropical dentro del sistema de Parques Nacionales de Estados Unidos.
Una expedición nocturna en kayak a través de densos manglares lleva a los huéspedes a deslizarse hacia una tranquila laguna donde diminutos plánctones producen un resplandor azul que ilumina a los peces y demás criaturas marinas, una experiencia poco común para cualquier viajero en el mundo.
